Como resultado de la intervención, se recolectaron 391,7 kilogramos de residuos una cifra que, ayuda a dimensionar el impacto ambiental de una sola jornada liderada por personas estudiantes que deciden participar en los proyectos gestionados por Voluntariado Estudiantil.
Del total de residuos recogidos en la playa del distrito central puntarenense, 68,15 kilogramos correspondieron a materiales valorizables y 323,55 kilogramos a residuos ordinarios. Además, cerca de 122 niñas y niños participaron en un taller orientado a fortalecer conocimientos sobre el manejo responsable de residuos y el cuidado del ambiente.
Participación estudiantil y articulación institucional
En la jornada también participó un grupo de 27 estudiantes de décimo y undécimo año del Liceo de Chacarita, acompañado por dos personas docentes. A esta articulación se sumaron dos personas funcionarias de Incopesca, lo que fortaleció el carácter interinstitucional de la actividad.
La celebración permitió visibilizar el papel del voluntariado universitario como una práctica que vincula formación académica, sensibilidad social y trabajo directo con las comunidades. Más allá de la recolección de residuos, la jornada mostró cómo la participación estudiantil puede contribuir a atender problemas concretos en los territorios.
La conmemoración permitió visibilizar el papel del voluntariado universitario como una práctica que vincula formación académica, sensibilidad social y trabajo directo con las comunidades. En lugar de limitarse a un acto simbólico, la celebración se expresó en una acción concreta, con resultados ambientales medibles y con un componente educativo dirigido a la niñez.
De esta manera, el Día del Voluntariado Universitario Centroamericano y Caribeño se convirtió en una oportunidad para reafirmar que el servicio universitario se construye en las comunidades, articulando acciones con otros sectores y en la capacidad de convertir la participación estudiantil en un beneficio colectivo.